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Año escolar 2026: Consejos de Fundación CAP para un buen regreso a clases

El año escolar 2026 comenzará el lunes 2 de marzo para la gran mayoría de los niños y niñas del país. Luego de casi tres meses de vacaciones de verano es importante tener en cuenta algunos aspectos, como retomar hábitos unos días antes y reforzar el entusiasmo para afrontar el nuevo periodo.

En este escenario, Fundación CAP entrega recomendaciones para que padres, madres y/o apoderados puedan prepararse y acompañar de manera cercana y positiva a sus hijos e hijas en este proceso.

  1. Restablecer de manera gradual las rutinas antes del inicio de clases: Ajustar los horarios de sueño, alimentación y uso de pantallas (televisión, computador u otros dispositivos) ayudará a que niños y niñas se adapten con mayor facilidad al ritmo escolar, evitando cambios abruptos en su organización diaria.
  2. Organizar con tiempo la compra de uniformes y útiles, entregando a ellos un rol activo en la elección.
  3. Evitar transmitir estrés o ansiedad frente al inicio de clases, especialmente en relación con la asignación de cursos o las expectativas académicas.
  4. Destacar los aspectos positivos del regreso a clases: el reencuentro con amigos, la oportunidad de aprender cosas nuevas y enfrentar desafíos estimulantes.
  5. Escuchar y acoger los temores e inquietudes de los hijos, sin minimizarlos, alentándolos a expresar sus emociones para que se sientan acompañados en este proceso.

 

¡Los padres también tienen un rol clave!

Que los apoderados se involucren en el proceso educativo de sus hijos es clave para su desarrollo y aprendizaje. Algunas sugerencias:

  • Fomentar una actitud positiva y de valoración hacia la educación, rescatando aspectos positivos de la vida escolar, de los docentes y de sus compañeros.
  • Mantenerse informados y participar activamente del proceso educativo, conociendo las fechas importantes, los contenidos y aprendizajes, y apoyando su aplicación en la vida cotidiana.
  • Participar activamente en la comunidad educativa, conversando con los profesores sobre el desarrollo de sus hijos, sus fortalezas y áreas de mejora, y solicitando orientaciones para apoyarlos en casa.
  • Conocer a los compañeros y a otros apoderados del curso, acordando normas comunes —por ejemplo, horarios de llegada en el caso de los adolescentes o criterios para permisos— que favorezcan una convivencia coherente.
  • Destacar explícitamente las fortalezas, cualidades, esfuerzos y logros de los hijos, tanto en el ámbito académico como personal.

 

La vuelta a clases es una oportunidad para fortalecer hábitos, vínculos y aprendizajes. Cuando familia y escuela trabajan en conjunto, se crean mejores condiciones para el desarrollo integral de niños y niñas.